Fantasía (+18)
Ahí está de nuevo, Maya miraba al chico al otro lado de la oficina completamente perdida en sus pensamientos, despistada del trabajo y de su amiga que ya hace un tiempo trataba de llamar su atención.
—Maya, ya despierta, el Señor Rodríguez vendrá a pedir el trabajo y tú sigues sin terminarlo— de mala gana regresa a la realidad y sonríe a su amiga —No puedo evitarlo Lucrecia, es que es tan sexy David, no puedo dejar de ver sus noticieros, ¿Tú crees que él sepa que existimos? ¿Que existo?—.
Ambas estaban en el área de redacción del canal FGFC Friends, uno de los canales de televisión más importantes de Latinoamérica, cada quien trabajaba en su área y era muy difícil que se mezclara el personal por la demanda de trabajo.
—Tranquila, irás al convivio, seguro ahí se conocerán y se enamorará de ti, con ese vestido, el negro que deja ver parte de tus senos, ese que te da pena usar— dice su amiga, la chica había comprado el vestido en un momento de valentía y borrachera pensando que podría usarlo, pero ya llevaba medio año en su closet, aún con la etiqueta puesta.
Maya decide ignorar el comentario de su amiga y se pone a trabajar, mañana le tocaría irse en el bus del trabajo a "una nueva aventura" y no podía dejar trabajo pendiente.
Pasadas las 9 pm decide ir a casa, lo que falte tendrá que resolverlo al volver, escucha unos pasos y una risa masculina, algo ilusionada se asoma con cuidado para toparse con una escena muy subida de tono.
Eran Michael, el hermano de David, con una de las productoras, estaban en la oficina de uno de los jefes, ella ve como Michael le clava la verga a la chica y se sonroja muchísimo, al voltearse choca con alguien.
—Por tu cara puedo deducir que es mal momento para interrumpir a mi hermano— dice David divertido con la situación —No tiene arreglo, ya le he dicho que es peligroso andar por ahí follando en el trabajo pero no hace caso, déjeme invitarla a un trago en disculpa por mi hermano— Maya no podía creerlo, el chico por el que ha estado babeando meses le está invitando a un trato, sin esperar respuesta él le quita sus cosas de la mano y luego la conduce con un brazo en los hombros al ascensor.
El camino en el ascensor era algo incómodo, aún tenían la imagen de ese par haciéndolo, pero por otro lado, ella estaba completamente consciente de cada movimiento y respiración que el chico al lado suyo hacia.
—¿Cuál es su nombre señorita?— la decepción cruzó por el rostro de la chica un momento pero aún así respondió —Me llamo Maya, soy del área de redacción, he escrito algunos de los guiones para tu programa— se sonroja un poco pero sigue hablando. —Ah, tú eres la famosa Maya, se habla mucho de ti en el área de producción, tu trabajo es exquisito, me alegra al fin habernos conocido, pensaba darme una vuelta después del convivio por ahí— una gran sonrisa cruza el rostro de ambos.
Llegan en silencio al bar de la esquina del trabajo, es un lugar tranquilo, buena música a volumen bajo, un pequeño espacio para bailar pero no muy utilizado, mesas redondas y la barra, el chico la dirigí a una mesa en el fondo en la esquina, es un poco más silencioso y así podrían platicar con tranquilidad.
—Cuénteme de usted señorita, ¿Cómo irás al convivio?, Yo podría pasar por usted si gusta— ella no podía creérselo el chico de sus sueños estaba ofreciendo llevarla —Por supuesto, si así lo desea— suelta nerviosa, él sólo ríe un poco —Pasaremos por usted temprano a las 6am, ¿Qué quiere tomar?— él la mira expectante, la mesera que ya llevaba ahí un tiempo también la veía algo molesta —Cerveza oscura, de barril, por favor—dice sonrojándose, la chica se va sin esperar la orden de David.
Al rato regresa con una bandeja de papas fritas, un tarro de cerveza frío y un wiskey —Gracias, Fabiola— dice dándole propina, era claro que venía con frecuencia pues ni siquiera tomaron su orden —Además de ser distraída, tímida y muy sexy, ¿Qué más debo saber de ti? Maya— por primera vez le dice su nombre, lo dice en un tono bajo y sexy, ella se lleva con rapidez su cerveza fría a la boca, tratando de calmar la calentura que le provocó su nombre saliendo de esos carnosos labios.
—No hay mucho que saber de mi, siempre viví en la ciudad, me gusta el mar, me gradué de comunicaciones y soy periodista, vivo con mis dos mejores amigos y me apasiona el teatro.— él la estudia con cuidado, sospechaba que algo se escondía atrás de esa sonrisa amable e inocente, atrás de esa timidez algo golpeaba por salir, arriesgándose a recibir un golpe le dice —¿Qué clase de lencería te gusta?, Esa que llevarías en una cita, cuando esperas que pase algo más.— le cuestiona, como esperaba, Maya se sonrojó pero le sorprendió al contestar —Si deseas saberlo David, me gusta usar cacheteros, de seda o encaje— dice con nerviosismo pero muy sincera la chica, haciendo que a ambos se les escape una sonrisa coqueta.
La velada transcurrió tranquila, había dejado de hablar de lencería y empezaron a hablar de sus vidas, empezaron a conocerse, entre sonrisas pícaras, sonrojadas y miradas atentas, el chico por curiosidad y la chica completamente enamorada, le gustaba escucharlo. Cada uno se fue a su casa después de una buena charla y dos tarros más de cerveza, una semilla había Sido plantada en él chico, camino a su casa y en su cuarto seguía pensando en la chica cohibida pero sexy del área de redacción.
A la mañana siguiente la chica estaba lista en la puerta, con una pequeña maleta que escondía un pequeño secreto, en el auto estaba David, su hermano y la chica de producción de anoche. Ella subió al asiento del conductor por insistencia de ambos hermanos y así fue como estuvo 3 horas al lado de su sueño húmedo caminante, viéndolo cantar, reír y conducir.
Al llegar al hotel a la chica le dieron sus llaves, con un número de cuarto —Niña, ya que nos toca la misma habitación te molesta si te quedas con David para que podamos pasar la noche juntos con Michael— la miró sorprendida, ni siquiera se conocían en la oficina, pero su mirada era tan insistente que Maya terminó cediendo a regañadientes, después de que Michael le asegurará que no se metería en problemas.
—Bueno compañera, déjeme ser su botones personal— dijo David algo divertido con la situación tomando su maleta y las de ella —Lo siento, parece que mi hermano y cuñada siguen metiéndote en problemas, pero no te preocupes, me encargaré personalmente que la pases bien— empieza a caminar con ella siguiendo sus pisadas aún confundida por lo que estaba pasando.
El cuarto era hermoso, tenía una tina grande de hidromasaje, dos camas semi matrimoniales, una televisión con cable y además un cable por si querías conectar tu computadora, ambos sacaron su equipaje de la maleta, ella fue al baño a ponerse traje de baño y al salir ya no había nadie en la habitación, se pone un short y así sale, va directo al bar, si iba pasar una noche con él tendría que relajarse o enloquecería.
Estaba tomándose su tercera margarita cuando llaman a todos los trabajadores de la empresa, ella se dirige a la zona de conferencias que está en la playa y ahí ve a todos ya reunidos, solo faltaba ella —ah, veanla bien, ella es la mejor editora y redactora del año, ha escrito los mejores programas, todos den un aplauso a Maya— decía su jefe haciéndole señas para que se acercará, debía ser una broma, al subir al podio le entregaron un trofeo de la empresa y un ticket para 4 masajes de elección en el spa del hotel.
La confusión estaba pintada en el rostro de la chica, era una novata, habían mejores y con más experiencia, ¿Por qué a ella? —Vuelve a la tierra pequeña, vamos a beber y a hacer que la pases bien— David la toma de la mano y la saca de ahí a media conferencia del trabajo, la lleva directo al spa dónde tienen listo el jacuzzi para ambos, le quita la pantaloneta y la conduce al agua metiéndose con ella. —Nada como el agua caliente relajando tu cuerpo— le dice.
La sienta en medio de sus piernas y la acuesta con la espalda pegada a su pecho. Ella sentía en su estómago un reguero de mariposas, llevaba hace mucho tiempo enamorada de este chico —Maya debo confesar que me gustas, fue planeado que te tocará esa habitación para poder estar contigo y conocerte mejor— dice este acariciando su cabello y sus hombros pero sin tocar de más, Maya sentía su corazón palpitando rápido, ¿Qué estaba pasando? Había soñado con él todo el año y nunca le había hablado.
Ella se voltea y lo mira, estaba sorprendida, luego sin decir nada lo besa, un beso corto y tímido, apenas un roce de lengua y labios, después siguen platicando, el color favorito de él es el rojo, que casualmente es el de ella, a ambos les gusta el espagueti y leer orgullo y prejuicio en San Valentín, amantes de los perros, todo parece perfecto.
Pasan el día juntos en el spa recibiendo masajes, sauna y chocolaterapia, nadie de la empresa los vuelve a llamar, luego van a su habitación y se acuestan cada uno en su cama.
—Maya, se que esto es muy pronto, pero me gustaría besarte— le dice David en forma cortés para luego besarla en su cama, la acuesta y se pone sobre ella dándole largos besos de lengua, muy tiernos y calientes, ella le acaricia la espalda, le quita la camisa y talla con sus dedos las líneas de sus músculos mientras él la mira atento dejándose explorar.
Maya le besa el cuello a David mientras sus dedos recorren el lóbulo de su oreja y lo masajea, luego roza con sus uñas la espalda del chico sacando un suspiro de sus labios, se siente poderosa, ella en una cama con el chico famoso de las noticias, ella haciéndolo suspirar, lo miro a los ojos un segundo y él a ella —¿Puedo tocarte?— pregunta con confianza, la chica solo asiente, de repente siente las manos de él en sus pechos, en su abdomen, besos en su cuello, sus manos estaban por todas partes menos ahí abajo.
Ella podía sentir una mano masajeando y pellizcando sus pechos, mientras la otra viajaba a su cintura y de vuelta a su cara para darle más besos, sus piernas haciendo un poco de presión sutil en su entrepierna, Maya sentía que iba a explotar de alegría —Tu, me gustas, me gustas mucho— le suelta de pronto, él le sonríe con ternura y le va dejando tiernos besos en la oreja, le quita el top y deja besos hasta los pechos, los cuales se lleva uno por uno a su boca, succiona su pezón mientras pellizca el otro, dando atención a ambos por un tiempo, para luego bajar con besos tiernos en su vientre le da un lametón al lado del ombligo.
Maya se levanta ayudándole a quitar el traje de baño que aun estaba algo húmedo por el jacuzzi, así quedándose desnuda sobre la cama, la mano de ella viaja hasta su erección aún escondida en la pantaloneta y este le sigue besando los senos y el estómago, para luego tomar sus piernas y subirlas en sus hombros dejando un beso debajo del ombligo y bajando aún más.
La chica sentía ya su corazón desbordado en la garganta y un pequeño palpitar entre las piernas, le dolía de la necesidad que tenía de él, el chico le dió un lengüetazo en los labios vaginales haciendo que ésta se arquera y lo veía sorprendida, luego un segundo vino más adentro directo a su clítoris sensible, está volvió a arquearse y su mano viajó tratando de apartarlo de ahí.
—Shh, tranquila Maya, deja que te cuide— dicho esto comenzó a besarla ahí abajo, ella estaba sonrojada, sentía su lengua, de vez en cuando sus labios y el roce de sus dientes en el clítoris, luego su lengua ahí, más adentro, las manos de ella prisioneras una agarrada a la cabecera por la intensidad y la otra atrapada en la mano de David evitando que lo apartara.
Sintió la lengua de él penetrarla con más rapidez la entrada de la vagina mientras movía un dedo en su clítoris dando pequeños golpes rítmicos. —Oh, Dios, ¿Cómo haces eso?— se deshacía con sus caricias, él tenía una sola misión, hacer que se corriera, así que llevo su boca al clítoris succionando, sensibilizando, ella se retorcía pero él la mantenía sujeta de la cadera mientras un dedo entraba en su vagina y lo movió dentro rozando su punto g y sus paredes vaginales, ella está tan cerca, tan cerca de llegar.
I LOVE ROCK AND ROLL…
La canción de Joan Jett and the Blackhearts la despierta. Frustrada como muchas veces antes se despierta, ve el día, rayos aún faltan tres días para el convivio, con decepción va a la ducha sabiendo que todo fue de nuevo un sueño y que el amor de su vida sigue sin saber que existe.
Little Luna
Abril 19 2022
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